domingo, 22 de noviembre de 2015

Ciencia ficción. Nueva guía de Lectura (2015). Miquel Barceló

Con su permiso, en la siguiente entrada voy a interrumpir momentáneamente mis reseñas de los principales libros disponibles en español de mi escritor de ciencia-ficción favorito, Robert Silverberg, para reseñar el que sin duda es uno de los principales acontecimientos del año en el mundillo de la ciencia-ficción en español: "Ciencia ficción. Nueva guía de lectura", del editor Miquel Barceló. Que no es ni más ni menos que la largamente esperada actualización de su casi mítica "Ciencia ficción. Guía de lectura", publicada en 1990. Una guía de la que ya he hablado en alguna oportunidad en este mismo blog y que supuso un hito en el género a nivel nacional y un hallazgo que marcó un antes y un después en mi afición al genéro a nivel individual. Porque cuando me hice con ella en el año 1992 ya había leído algunas obras de ciencia-ficción, pero andaba aún bastante perdido en cuanto a la temática, los autores y los títulos que habían marcado el género a lo largo del siglo XX (recuérdese que por aquel entonces internet apenas estaba empezando). Entonces la lectura de la guía de Barceló me abrió definitivamente las puertas del género, y a pesar de los años transcurridos he recurrido una y otra vez a ella para profundizar en autores, títulos y subgéneros.

Por eso, cuando tras varios años en los que se fue anunciando primero y postergando después la publicación de una edición revisada y actualizada, el pasado mes de septiembre llegó finalmente a nuestras librerías (por cierto, de manera nada casual Barceló la ha situado en el número 150 de su colección Nova ciencia-ficción), me apresté a conseguirla como tantos otros aficionados. La impresión al terminarla es que la espera de un cuarto de siglo ha merecido la pena por la visión de este periodo que aporta Barceló, y por las nuevas secciones que acertadamente cubre en esta nueva versión de la guía. Aunque puestos a encontrarle defectos también hay omisiones cuestionables y un exceso de subjetividad y partidismo más evidente que en su predecesora.

La guía rezuma un profundo aprecio por el género en toda su extensión y unos conocimientos apabullantes. Y está escrita con una prosa directa, accesible y bien estructurada, fácil de digerir para cualquier lector. Cualidades fáciles de apreciar en una primera parte destinada a exponer qué es la ciencia-ficción, con secciones francamente interesantes como las dedicadas a examinar los pilares que caracterizan al género (esencialmente el sentido de la maravilla y la capacidad especulativa), las definiciones creadas por diversos autores y expertos o los distintos premios que se otorgan. Aunque con otras menos atrayentes y excesivamente largas, como las dedicadas al fándom o a los juegos de tablero.

Con la segunda parte comienzan las novedades respecto a su predecesora. Dedicar esta parte a las principales sagas del género es, además de una coincidencia con lo que ya hice años atrás en este humilde blog, una decisión plenamente justificada por la importancia de esta manifestación en el género. Aunque con algún criterio cuestionable (Barceló aclara que para hablar de "serie" necesita que la constituyan más de dos novelas, pero luego reseña con naturalidad "Ilyón/Olympio", de Dan Simmons), una preeminencia absoluta de las sagas editadas por él (con las creadas por el rey de las páginas de relleno, Neil Stephenson, a la cabeza), algún menoscabo evidente (dentro de la escasa pasión con la que reseña la saga de "La vieja guardia" de John Scalzi obvia mencionar que su admirado fanzine Locus escogió la primera novela de la saga la mejor novela de ciencia-ficción en lo que llevamos de siglo XXI), excesivo foco en sagas que tienen mucho más de fantasía que de ciencia-ficción (la del "Exilio en el plioceno" de Julian May o la del "Libro del sol nuevo" de Gene Wolfe) y omisiones imperdonables como la de la saga de "Las máquinas de Dios", de Jack McDevitt, que colecciona más nominaciones a los prestigiosos premios Nébula que cualquiera de las sagas reseñadas por Barceló.

En una decisión arriesgada y que no comparto en absoluto, Barceló suprime la parte dedicada a los autores (una de las mejores, si no la mejor, de su predecesora, ya que permitía explorar los universos creativos de los nombres más importantes del género y emparentarlos a nivel creativo con otros escritores punteros del género), y nos sumerge directamente en los títulos que selecciona (sagas al margen). Algo más de cien novelas, de selección bastante canónica durante las primeras décadas del género, pero que se vuelve subjetiva en exceso en su tramo final, insistiendo una y otra vez en novelas de sus autores favoritos y que más extensivamente ha editado (Orson Scott Card, David Brin, Gregory Benford, Connie Willis), incluso aunque esas novelas no recogieran galardones que sí cosecharon otras novelas que sin embargo Barceló no reseña. En la selección de los títulos se echan de menos más novelas de nombres capitales como Robert Silverberg, Larry Niven, Philip K. Dick, Robert C. Wilson y otros. Y en la reseña de los títulos sucede, al igual que en muchas de las sagas de la segunda parte, que la atención se centra en exceso en explicar la trama, con lo que resultan un tanto escasas las líneas dedicadas a su valoración o al porqué de su recomendación. Aun así, ambas partes son una referencia excelente para que el lector en español pueda convertirse en un experto del género simplemente leyendo los más de doscientos títulos recomendados.

La cuarta parte, destinada a las narraciones breves, mejora a su predecesora de hace un cuarto de siglo, ya que va más "al grano" y, en vez de marear al lector con centenares de relatos recomendables, le sugiere unos pocos autores y recopiladores de referencia, así como las antologías más representativas existentes para el lector en español. Y la quinta parte es una deliciosa guinda que cubre dos aspectos no tratados por su predecesora: unas pinceladas (y una jugosa bibliografía) sobre cómo escribir ciencia-ficción, y varias referencias y ejemplos sobre cómo utilizar la ciencia-ficción para facilitar la divulgación de la ciencia y la tecnología a personas con escasos conocimientos en la materia.

En suma, una guía amplia y recomendable tantos para quienes se empiecen a adentrar en este maravilloso género de la ciencia-ficción, como para quienes ya lo conozcan pero piensen que aún no le han sacado todo el jugo posible. Así que no lo duden, háganse con ella antes de que se agote.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Alas nocturnas (1968). Robert Silverberg

Con la novela que les presento hoy (novela corta en realidad) iniciamos la reseña de aquellas novelas de Silverberg que en mi humilde opinión deben incluirse en la categoría de más que recomendables. Premio Hugo de novela corta de 1969, "Alas nocturnas" comenzó siendo en realidad un relato publicado en 1968 en la revista Galaxy, que por cierto forma parte de la antología "Lo mejor de Silverberg", que reseñaré en su momento. El éxito de la misma y lo rico del marco escénico seleccionado motivaron que, a lo largo de ese mismo año, Silverberg añadiera dos secuelas al mismo ("Entre los memorizadores" y "Camino a Jorslen"), hasta completar las tres partes que definitivamente compusieron la novela. Una obra que destaca por su excelente ambientación y la formidable caracterización de sus personajes principales.

Más que por una trama bien construida pero no especialmente original (una Tierra futura decadente, con reminiscencias medievales, surcada por razas puras y mestizas y con la amenaza de una posible invasión extraterrestre), la novela supone un hito por su maestría a la hora de explorar los universos interiores de su trío protagonista: Wuellig, el Vigía (encargado de examinar todas las noches los cielos para avisar de la llegada de los anunciados invasores), Avluela, la Voladora (una chica perteneciente a un clan creado por ingeniería genética, con unas alas tan frágiles que sólo le permiten volar de noche, de ahí el título) y Gorm, el Mutante sin "hermandad". De sus intensas relaciones y de cómo su periplo por esa Tierra futura les va cambiando interiormente es de lo que esencialmente nos habla Silverberg.

Además de esa exploración por el mundo interior de los personajes, otras virtudes claramente perceptibles son: la habilidad narrativa de Silverberg, sin una sola página de relleno, con un estilo evocador, casi poético pero sin acercarse siquiera a la cursilería; la selección de los lugares que recorren sus protagonistas, versiones decadentes pero aún poderosas de las principales ciudades de la Tierra, claramente identificables a pesar de sus nombres deformados (Jorslem, Pris, Rom...); las profundas reflexiones que jalonan toda la novela (la soberbia como causa de la decadencia terrestre, el sentido de la vida tras la invasión extraterrestre, la búsqueda de la esperanza humana, la reevaluación de las prioridades vitales...); la sugerente caracterización de las "hermandades", compuestas por profesiones al estilo de los gremios pero adaptadas a esa sociedad futura; la separación y estratificación social entre los trabajadores manuales y los intelectuales...

En cuanto a los defectos, para mi modo de ver el más grave es que la novela por momentos se arrima demasiado a la fantasía, lo que potencia su carácter evocador pero le resta peso dentro del género de la ciencia-ficción. También creo que a la trama le falta un motor que dinamice un poco más la lectura, un componente científico algo más visible, y una mayor justificación de la pasividad con la que la humanidad reacciona a la invasión extraterrestre (en general se pueden percibir algunas debilidades argumentales, que no afectan a lo esencial de la novela).

El desenlace esta conseguido y resulta razonablemente convincente. Pero deja un tanto la sensación de que Silverberg se dejó la puerta abierta para añadir más relatos a la mini-saga, cosa que al final no llegó a suceder. Un pero a todas luces menor frente a una novela que deja un poso en el lector indeleble al paso del tiempo. Prueben a leerla y verán.