lunes, 21 de abril de 2014

¡Más de 10.000 páginas vistas!

Interrumpo momentáneamente mi serie de entradas dedicadas a las sagas más importantes disponibles para el lector de ciencia-fición en español, pues quiero compartir con todos mis seguidores y lectores ocasionales un hecho que me resulta muy gratificante: este humilde blog ha superado ayer las 10.000 páginas vistas.

Hace algo menos de tres años que inicié esta andadura por la red sin otro propósito que mantener una de mis aficiones favoritas. Por circunstancias personales el contacto con las personas con que habitualmente compartía esta pasión por la ciencia-ficción se había visto entonces sensiblemente mermado, y como medida paliativa se me ocurrió compartirla con todos los lectores on-line/anónimos que podían estar interesados en este maravilloso género. En ningún momento tuve en mente ningún aspecto crematístico, como lo evidencia que a pesar de los constantes recordatorios de blogger he seguido sin incluir publicidad en el blog. El resultado es que en apenas 1.000 días el blog ha superado las 10.000 visitas, lo que supone nada menos que 10 visitas diarias de media. Una cantidad muy elevada si se tiene en cuenta lo reducido de este mundillo y que el número de entradas ha ido creciendo gradualmente en la medida de mis posibilidades hasta alcanzar las 85 entradas actuales.

Así que lo principal es agradecer a todos los lectores el tiempo que han pasado en este blog. Más aún a aquellos que se han animado a comentar mis entradas. Y muy especialmente a los 17 seguidores que se han animado a formar parte del mismo. Todos estos hechos me animan a seguir sacando tiempo de donde sea para mantener un ritmo aceptable de nuevas entradas.

Revisando las estadísticas disponibles, lo más llamativo es que la entrada más vista sigue siendo (y con mucha diferencia) "La nube negra", del británico Fred Hoyle. Es un hecho que me enorgullece, pues sigue siendo mi novela favorita de ciencia-ficción de todos los tiempos. Lo siguente más llamativo entre el top 10 de las entradas más visitadas, es que nada menos que cuatro de ellas corresponden a obras de Isaac Asimov ("Viaje alucinante", "En la arena estelar", "Fundación y Tierra" y "Fundación e Imperio"). Lo que refleja el continuo interés que siguen despertando en el lector en español las obras del Buen Doctor, interés que por otra parte comparto completamente puesto que sigue siendo uno de los pilares fundamentales del género. También hay hueco para entradas genéricas (la que dio pie a la revisión de las sagas o la de la entrañable biblioteca Orbis), o para clásicos del género como "Mundo anillo", y así hasta completar la lista.

Por países, España sigue siendo el que más visitas ha aportado (más de 5.500), pero me agrada especialmente ver la gran cantidad de visitas de otros países (EEUU, Argentina y México tiene más de 500). E incluso la de aquellos países en los que el español no es idioma oficial (200 visitas de Alemania, 170 de Rusia...). Es interesante ver cómo nuestro idioma gana gradualmente adeptos en todo el mundo, y este blog es una mínuscula muestra de ello. En la medida de mis posibilidades trataré de hacer más valiosas mis revisiones para los lectores de todos estos países.

No quiero terminar esta entrada sin abrir la puerta (tanto a mis seguidores como a mis lectores ocasionales) a que me propongan todas las sugerencias que estimen oportunas (obras que reseñar, formato, otros temas relacionados con la literatura de ciencia-ficción). Al fin y al cabo el propósito del blog sigue siendo el mismo: compartir con todos Vds. este apasionante ámbito.

Gracias de nuevo.

domingo, 6 de abril de 2014

El mesías de Dune (1969). Frank Herbert

Con esta nueva entrada prosigo la revisión de las principales sagas de ciencia-ficción disponibles para el lector en español. Le toca el turno en este caso a la saga de Dune, obra cumbre del norteamericano Frank Herbert y una de las más leídas en la historia del género. Su popularidad es tal que, incluso después de la muerte de Herbert, su hijo Brian ha seguido completándola con varias novelas adicionales, escritas en colaboración con el escritor Kevin J. Anderson. Pero ciñéndonos a las novelas que para la saga escribió su creador, ésta consta de los siguientes títulos:

"Dune" (1965)
"El mesías de Dune" (1969)
"Hijos de Dune" (1976)
"Dios emperador de Dune" (1981)
"Herejes de Dune" (1984)
"Casa Capitular Dune" (1985)

A diferencia de otras sagas ya reseñadas en este mismo blog, no recomiendo leer todas las novelas de la misma, ni mucho menos las precuelas publicadas por su hijo. Y ello a pesar de que en su momento ya reseñé "Dune" como parte de mi lista de 15 títulos esenciales para iniciarse en el género. Sin duda "Dune" es una excelente novela, y crea un universo riquísimo en posibilidades. Es lógico pues, que Frank Herbert, consciente de ese filón, empleara las siguientes dos décadas en explotar esas posibilidades. Pero no logró estar a la altura: simplemente fue complicando la trama con cada entrega hasta niveles insospechados, administrando cuidadosamente los acontecimientos y afectando a la calidad global de la saga. Por todo lo cual recomiendo leer solamente hasta "Hijos de Dune", la tercera entrega de la saga y la última que reseñaré en este mismo blog.

"El mesías de Dune" se publicó cuatro años después de la novela original, y las expectativas por aquel entonces eran tremendas. Expectativas que en general no se cumplieron: se trataba de una novela mucho menos voluminosa que la original y sin el aliciente de descubrir un nuevo universo. Herbert retoma la historia 12 años después del final de "Dune", con Paul Muad'Dib erigido ya en emperador tras la Batalla de Arrakeen. Por lo cual los elementos principales de la novela son los mismos de Dune (la Bene Gesserit, el Gremio Espacial, los Fremen, las Casas...), pero ya se empieza a intuir que Herbert está dispuesto a hacer de su obra maestra un filón cuando recurre al concepto de los ghola (seres humanos desarrollados a partir de unas pocas células de individuos ya muertos), con el que permite revivir a Duncan Idaho en la figura de Hayt. En otras palabras, abriendo la veda del "todo vale".

Ni siquiera es el único artilugio rebuscado al que recurre Herbert; otros ejemplos son el Danzarín Rostro o los poderes de los mentats. Pero es que además de percibirse esa sensación de alargar la saga "por donde sea", subyace continuamente en la lectura una sensación de penumbra, de falta de hilazón, de capacidad para comprender y dimensionar cuanto sucede. Tampoco ayuda que sea una novela que funcione a menos niveles que su predecesora, ni que esté excesivamente centrada en la figura de Muad'Dib. De hecho, estoy convencido de que los auténticos aficionados de Dune son conscientes de que en esta segunda entrega son varias las incoherencias argumentales en las que incurre su autor.

Entonces, ¿por qué recomiendo la lectura de "El mesías de Dune"? Pues sobre todo porque "Dune" es una novela demasiado excepcional como para negarle siquiera el derecho a una continuación. Aunque también porque aun siendo escasa en episodios de acción, es una novela razonablemente entretenida, que mantiene el marco escénico y la ambientación de su predecesora, y su mezcla de culturas en ese planeta tan fascinante que es Arrakis (para mí, el verdadero protagonista de la saga). Y porque aunque los acontecimientos se ralenticen, hay capítulos que recuperan el nivel de la original, especialmente aquellos en los que se desencadena la conspiración planteada por Herbert. Lástima que sean los menos.